La Arduino UNO Q es la primera placa de Arduino que entra de lleno en el terreno de las SBC. Hasta ahora Arduino y Raspberry Pi convivían sin pisarse: unos hacían microcontroladores y otros miniordenadores con Linux. Sin embargo, eso se acabó. La UNO Q lleva un procesador Qualcomm capaz de ejecutar Debian y, además, un microcontrolador STM32 para el control en tiempo real. Todo en el formato UNO de toda la vida.
El contexto importa. Para empezar, Qualcomm compró Arduino en octubre de 2025, y la UNO Q fue precisamente el primer producto de esa nueva etapa. Por eso el SoC principal de la placa es de la propia Qualcomm. A continuación repaso qué trae y qué puede hacer su GPU. Además, hay un detalle práctico que conviene tener claro antes de comprarla: su único puerto USB-C saca vídeo DisplayPort, aunque necesitas un hub concreto para aprovecharlo.
Dos cerebros en una placa
La UNO Q combina dos procesadores que trabajan a la vez. Por un lado está el Qualcomm Dragonwing QRB2210, un SoC con cuatro núcleos Cortex-A53 a 2,0 GHz que ejecuta Debian. Por otro lado, un STM32U585 con núcleo Cortex-M33 a 160 MHz que ejecuta los sketches de Arduino sobre Zephyr OS. Si quieres repasar la diferencia entre las series A y M de ARM, lo expliqué hace tiempo en Una historia de Cortex.
Los dos lados se comunican mediante Bridge, una librería de llamadas a procedimiento remoto (RPC) de Arduino. En la práctica, un sketch del microcontrolador puede pedir cosas a Linux, y una aplicación de Linux puede leer sensores conectados al MCU. Para orquestar todo esto, Arduino ha creado App Lab, un entorno de desarrollo que viene preinstalado y mezcla sketches, scripts de Python y modelos de IA en una sola interfaz. Eso sí, el IDE de Arduino clásico sigue funcionando para programar el lado del microcontrolador.


Herencia Arduino: el formato UNO de toda la vida
El acierto de diseño está aquí. En primer lugar, la UNO Q mantiene el formato físico y el pinout de la Arduino UNO original de 2010: 14 pines digitales, 6 entradas analógicas y la misma disposición de cabeceras. Como resultado, es compatible con la enorme cantidad de shields, librerías y proyectos que la comunidad lleva 15 años acumulando. También hereda detalles de la UNO R4 WiFi, como la matriz de 8 x 13 LED y los 4 LED RGB para dar información visual sin pantalla.
Además del legado, hay expansión moderna. Incluye un conector Qwiic para enchufar módulos Modulino y sensores I2C sin soldar nada. Y dos cabeceras de alta velocidad (JMEDIA y JMISC) dan acceso a cámaras MIPI DSI/CSI, audio y señales del SoC. Ojo con los voltajes en esas cabeceras nuevas: el lado MCU trabaja a 3,3 V, pero las líneas del SoC Qualcomm van a 1,8 V. Conviene revisar la hoja de datos antes de conectar electrónica externa.
El planteamiento es distinto al de Raspberry Pi, que para el tiempo real ofrece una placa aparte como la Pico. Arduino ha metido el equivalente a una UNO completa y un miniordenador Linux en la misma placa de 68,6 x 53,4 mm.

La GPU Adreno 702: qué puede y qué no
El QRB2210 integra una GPU Adreno 702 a 845 MHz. Sobre el papel soporta OpenGL ES 3.1, Vulkan 1.1 y OpenCL 2.0. Esa última API es interesante porque permite usar la GPU para cálculo general, incluida la inferencia de modelos de IA ligeros. La placa no lleva NPU dedicada, así que la IA se reparte entre CPU, GPU y un DSP Hexagon pensado para audio e inferencia ligera.
En vídeo, el bloque multimedia decodifica H.264, H.265 y VP9 hasta 1080p a 30 fps, y codifica H.264/H.265 con el mismo límite. Para cámaras, además, hay dos ISP que admiten dos sensores de 13 MP simultáneos, o uno de 25 MP. Esa pareja de ISP es la base de los proyectos de visión artificial que Arduino promociona con App Lab.
Para situarla: la Adreno 702 viene de la gama de entrada de Qualcomm para IoT y dispositivos wearables. No esperes escritorio fluido a resoluciones altas ni juegos serios. En cambio, como aceleradora de interfaces, visión por cámara y vídeo 1080p cumple. Como GPU de escritorio, se queda corta frente al VideoCore VII de la Pi 5.

USB-C con DisplayPort: el hub importa
La UNO Q tiene un único puerto USB-C y le pide tres trabajos a la vez: alimentar la placa, hacer de host USB para periféricos y sacar vídeo. La salida de vídeo usa DisplayPort Alt Mode. Internamente, un chip ANX7625 convierte la señal MIPI DSI del SoC en DisplayPort sobre los pares de alta velocidad del conector. Soporta hasta 1920 x 1080, aunque Arduino indica que el sistema está optimizado para 1280 x 720. Viniendo de Raspberry Pi, donde hasta la primera Pi sacaba 1080p sin problemas, la resolución se queda corta.
Para usarla como ordenador de sobremesa no vale cualquier adaptador. En concreto, hace falta un hub o dock USB-C que cumpla dos condiciones: salida de vídeo desde DP Alt Mode (normalmente en forma de puerto HDMI) y paso de alimentación USB PD, lo que se conoce como PD pass-through. Sin esa entrada de corriente en el hub, la placa directamente no arranca, porque su única vía de alimentación es ese mismo USB-C. Un detalle más: la UNO Q solo negocia un contrato PD de 5 V / 3 A, sin perfiles de mayor voltaje, así que el cargador conectado al hub debe ofrecer ese perfil.
En España, tiendatec vende la placa junto a hubs que cumplen ambos requisitos, con HDMI, USB 3.0 y PD pass-through desde 7,95 € (hay versión con Ethernet por 14,95 €, útil porque la placa no trae puerto de red). Al hub se conectan teclado, ratón y monitor, y la UNO Q queda convertida en un pequeño escritorio Debian.

Agentes de IA que tocan el hardware
El 9 de junio de 2026, Arduino publicó un artículo en su blog que deja claro hacia dónde apunta la placa: ejecutar agentes de IA directamente en el borde. La idea va más allá de charlar con un modelo: un agente observa, razona, decide y ejecuta acciones sobre el propio hardware. La arquitectura de doble cerebro encaja con eso, porque el lado Linux se encarga del razonamiento mientras el microcontrolador actúa sobre el mundo físico.
El protagonista de esos ejemplos es OpenClaw, una capa de orquestación más que un modelo en sí. Conecta un LLM con terminales, ficheros, APIs y el hardware de la placa. En la práctica, en lugar de abrir el IDE y programar a mano, le pides al agente por lenguaje natural que encienda LEDs, cambie la animación de la matriz o genere una interacción nueva. Arduino muestra un flujo donde el agente genera el código, lo sube al microcontrolador y luego lo refina con más instrucciones.
IA local, sin nube y sin costes de API
La parte que más me interesa es la IA totalmente local. Por ejemplo, algunos proyectos combinan OpenClaw con Ollama y modelos open source ligeros para montar un agente sin nube. Como resultado, los datos no salen de la placa, no hay costes de API y la conexión a internet pasa a ser opcional. Los modelos locales son más pequeños y menos capaces que los de la nube; sin embargo, para tareas de automatización con hardware muchas veces la respuesta local rápida importa más que la inteligencia bruta del modelo.
Hay un argumento de seguridad detrás de todo esto. En efecto, un agente con acceso a terminal, ficheros y hardware abre nuevas superficies de ataque. Por eso Arduino plantea la UNO Q como un «sandbox de hardware»: en vez de dar a un agente acceso a tu portátil o a producción, lo aíslas en una placa dedicada de unos 50 € con permisos limitados. Esa separación física es justo lo que hace atractivo el caso de uso de servidor permanente que comento más abajo.
Características de la Arduino UNO Q
- CPU:
- MPU: Qualcomm Dragonwing QRB2210 quad-core Cortex-A53 de 64 bits a 2,0 GHz
- MCU: STM32U585 Cortex-M33 a 160 MHz (2 MB de flash, 786 KB de RAM)
- GPU: Adreno 702 a 845 MHz con OpenGL ES 3.1, Vulkan 1.1 y OpenCL 2.0
- NPU: no incluye. Inferencia de IA en CPU/GPU más DSP Hexagon QDSP6 v66 para audio e IA ligera
- RAM: 2 GB o 4 GB LPDDR4X
- Almacenamiento:
- 16 GB eMMC (versión de 2 GB) o 32 GB eMMC (versión de 4 GB)
- Sin ranura microSD
- Vídeo:
- Salida DisplayPort Alt Mode por USB-C (conversor ANX7625 de MIPI DSI a DisplayPort)
- Hasta 1920 x 1080, optimizado para 1280 x 720
- Decodificación H.264/H.265/VP9 1080p a 30 fps, codificación H.264/H.265 1080p a 30 fps
- Cámara: 2 x ISP de 13 MP simultáneos (o 1 de 25 MP) por 2 conectores MIPI CSI-2 de 4 carriles en la cabecera JMEDIA
- Audio: sin jack. Por USB-C (auriculares USB) o líneas analógicas en la cabecera JMISC
- LAN: no incluye Ethernet. Posible mediante hub USB-C
- Wi-Fi / Bluetooth: Wi-Fi 5 de doble banda (2,4/5 GHz) y Bluetooth 5.1
- USB: 1 x USB-C 3.1 con role switching (host/dispositivo), USB PD y DisplayPort Alt Mode
- GPIO:
- Cabeceras UNO clásicas: 14 digitales y 6 analógicas, compatibles con shields de Arduino UNO
- Conector Qwiic (I2C) para módulos Modulino
- Cabeceras de alta velocidad JMEDIA y JMISC (atención: líneas del SoC a 1,8 V y del MCU a 3,3 V)
- Otros:
- Alimentación: USB-C 5 V / 3 A (solo negocia ese perfil PD, sin voltajes superiores)
- Consumo: unos 3,3 W en reposo como escritorio y 4,5 W con los cuatro núcleos a plena carga (medición de terceros)
- Tamaño: 68,6 x 53,4 mm (formato UNO clásico)
- Precio:
- 2 GB / 16 GB: ~39 € / 4 GB / 32 GB: ~53 € en la tienda oficial
- En España vía:
- Amazon 2GB por 47,58€ y 4GB por 64,66€ con stock y envío Prime (enlaces patrocinados)
- tiendatec: 48,95 € (2 GB), con stock y envío local
- Sistemas operativos: Debian Linux en el MPU y Arduino Core sobre Zephyr OS en el MCU. Hardware abierto bajo licencia CC-BY-SA 4.0
- Más información:



Frente a la Raspberry Pi
Antes de entrar en valoraciones, una tabla para situar la placa frente a las dos Raspberry Pi más relevantes hoy. Los precios son orientativos en España con IVA, a junio de 2026, ya con el RAMageddon encima:
| Especificación | Raspberry Pi 4 | Raspberry Pi 5 | Arduino UNO Q |
|---|---|---|---|
| SoC | Broadcom BCM2711 | Broadcom BCM2712 | Qualcomm QRB2210 |
| CPU | 4x Cortex-A72 @ 1,8 GHz | 4x Cortex-A76 @ 2,4 GHz | 4x Cortex-A53 @ 2,0 GHz |
| GPU | VideoCore VI | VideoCore VII | Adreno 702 |
| MCU tiempo real | No | No | Sí (STM32U585) |
| Vídeo | 2x micro-HDMI 4K | 2x micro-HDMI 4Kp60 | USB-C DP Alt Mode 1080p |
| Almacenamiento | microSD | microSD + PCIe (NVMe) | eMMC 16/32 GB |
| Red | Gigabit Ethernet + Wi-Fi 5 | Gigabit Ethernet + Wi-Fi 5 | Solo Wi-Fi 5 |
| GPIO clásico | 40 pines | 40 pines | Formato UNO + Qwiic |
| Precio 2 GB | ~45 € | ~55 € | ~49 € |
| Precio 4 GB | ~95 € | ~105 € | ~62 € |
La tabla deja ver dos cosas a la vez. Por un lado, en la franja de 2 GB las tres placas están muy igualadas en precio, así que ahí la UNO Q compite en igualdad aportando el microcontrolador y la eMMC que las Pi no llevan. Por otro lado, en cuanto subes a 4 GB, el RAMageddon castiga a las Raspberry Pi y la UNO Q se queda notablemente más barata, porque integra la memoria como eMMC y no paga el sobreprecio de la LPDDR4X al ritmo que lo hacen las Pi. Ese es justo el flanco que Arduino está explotando.
Eso sí, la tabla también enseña lo que pierdes: la UNO Q no tiene Ethernet, su salida de vídeo se queda en 1080p y su CPU Cortex-A53 es la más floja de las tres. Como sustituta de la Pi 5 para escritorio no funciona, porque su propósito es otro.
Potencia y casos de uso reales
En potencia bruta no hay debate. Los Cortex-A53 del QRB2210 quedan por debajo de una Raspberry Pi 4 y, desde luego, muy lejos de la Pi 5. Las pruebas independientes la sitúan entre la Pi 3 y la Pi Zero 2 W en CPU, aunque dobla a esta última. Por eso conviene verla como lo que es: una placa de electrónica con un Linux de apoyo, y no como un escritorio. En nuestra página de rivales y alternativas hay opciones con más músculo si lo que buscas es potencia.
Ahora bien, hay casos donde encaja muy bien. El almacenamiento eMMC de serie elimina la tarjeta SD, que sigue siendo el punto débil clásico de las Pi. El consumo es bajo y el precio incluye casi todo. De hecho, ya hay gente usándola como mini servidor permanente: por ejemplo, Kevin McAleer documentó cómo ejecuta el agente de IA Hermes en una UNO Q de 4 GB, con acceso remoto por Tailscale. La placa solo orquesta y llama a la API del LLM en la nube, así que va sobrada con un 2-5 % de CPU.
Me ha gustado una tontería y es que hay cajas de KKSB disponibles, que siempre ayuda a que parezcan estas placas algo más serio.
El precio como estrategia comercial
Conviene fijarse en el mensaje de fondo. Desde la compra por parte de Qualcomm, Arduino está empujando una idea muy concreta, y el 11 de junio de 2026 la dejó por escrito en un artículo cuyo título habla de abandonar el hardware sobrevalorado. Está bastante claro hacia quién apunta. Es una jugada de posicionamiento: presentar la UNO Q como la alternativa sensata a una Raspberry Pi a la que, con la subida de precios de la RAM de 2026, le ha salido un punto débil justo donde siempre ganó, en la relación precio-prestaciones.
El argumento de Arduino es que el precio de la placa es solo una parte del coste real de un proyecto. Según su tesis, con una SBC clásica acabas sumando un microcontrolador aparte para la E/S en tiempo real, almacenamiento eMMC, a veces un acelerador de IA, y todo el cableado y la integración para que esas piezas se entiendan. La UNO Q mete Linux, control en tiempo real, GPU y 32 GB de eMMC en una sola placa, eliminando esa lista de materiales. Y rematan con una pulla a la tarjeta SD: la eMMC no falla como una microSD, así que ahorras también en fiabilidad y mantenimiento.
¿Comparación justa o marketing?
Como opinión, el razonamiento tiene su parte de verdad. Quien necesita de verdad las dos mitades (Linux más un MCU determinista) sí se ahorra una placa y mucho trabajo de integración. El problema es que el mensaje compara cosas distintas: pone enfrente la UNO Q y un sistema multi-placa completo, no una Raspberry Pi a secas. Para quien solo quiere un miniordenador Linux, esa «lista de materiales que no para de crecer» no existe, y ahí la comparación de precio pierde fuerza. Es marketing legítimo y bien construido, pero marketing.
Lo interesante para nosotros es el cambio de guion. Hasta ahora, Arduino llevaba años siendo la puerta de entrada a la electrónica, no un rival de Raspberry Pi. Que ahora hable de TCO, de F1 sin presupuesto de F1 y de «hardware sobrevalorado» indica que Qualcomm quiere disputar un mercado donde antes ni jugaba. Y lo hace con un argumento difícil de ignorar: una placa de unos 50 € que cubre dos funciones a la vez. Veremos si la Raspberry Pi Foundation responde.
La UNO Q me parece la respuesta más seria que ha dado Arduino en años. Frente a la Pi 5 no busca ganar en potencia, sino en proyectos donde necesitas electrónica en tiempo real y un Linux al lado, todo por unos 50 €. La pega real es ese único USB-C haciendo tres trabajos a la vez. Sin un hub con PD pass-through la experiencia de sobremesa no existe, y el tope de 1080p (optimizado a 720p) recuerda que el chip viene de la gama de dispositivos wearables. Para robótica, visión y agentes caseros, muy interesante. Para escritorio, sigue ganando la Raspberry Pi.






