Raspberry Pi ha añadido hoy un tercer tamaño a su familia de pantallas táctiles oficiales. Después de la Touch Display 2 de 7″ y de su variante de 5″, llega una versión de 10 pulgadas pensada para proyectos que necesitan más espacio en la interfaz.
El anuncio se hizo el 22 de julio de 2026 y trae también un salto claro en resolución y en número de puntos táctiles. Sin embargo, también reduce la compatibilidad respecto a los modelos anteriores, algo que conviene tener en cuenta antes de comprarla.
Lo que ya apuntamos en marzo
Este lanzamiento no nos pilla de sorpresa. En nuestro repaso a los GitHub de Raspberry Pi de marzo ya señalábamos un commit que añadía un identificador nuevo, 0x0a, al driver de alimentación de la familia Touch Display 2. Ese identificador iba justo detrás de los ya conocidos para las versiones de 5 y 7 pulgadas. Aquello apuntaba con claridad a un panel de 10,1 pulgadas en desarrollo.
La realidad se ha ajustado solo a medias a esa previsión. La resolución final, 1200×1920 píxeles, es bastante mayor que los 1280×720 que sugería entonces la arquitectura del driver. Tampoco acertamos con la compatibilidad: en marzo pensábamos en un panel abierto a todos los modelos, pero Raspberry Pi ha limitado esta variante a la Pi 5 y a los Compute Module.


Especificaciones de la Touch Display 2 de 10 pulgadas
El panel mantiene el formato vertical de toda la familia, aunque ahora con bastante más definición. Estas son sus características principales:
- Diagonal: 10,1″, panel IPS TFT, frente al LCD TFT de los modelos de 5″ y 7″
- Resolución: 1200 x 1920 píxeles en vertical, muy por encima de los 720×1280 de las variantes pequeñas
- Ángulo de visión: 85 grados, con superficie antirreflejos
- Brillo: 400 cd/m², por debajo de los 500 cd/m² del modelo de 7″
- Táctil: capacitivo multitáctil de diez dedos, el doble que los cinco de los modelos anteriores
- Alimentación: desde los pines GPIO de la Raspberry Pi, sin fuente aparte
- Vídeo: puerto DSI con cuatro líneas de datos, en lugar de las dos que usan los modelos de 5″ y 7″
El paquete incluye el cable flexible FPC y ocho tornillos M2.5 de montaje. Ese cable es del tipo mini-mini, pensado para el conector mini DSI de la Raspberry Pi 5. Quien monte la pantalla sobre un Compute Module con conector DSI de tamaño estándar necesitará comprar aparte un cable mini-estándar. Conviene tener en cuenta también que las medidas y los puntos de anclaje son nuevos, así que ninguna carcasa pensada para las variantes de 5″ o 7″ sirve aquí.
Por qué no funciona con la Raspberry Pi 4
Raspberry Pi no ha explicado en la ficha del producto el motivo exacto de esta limitación. Bret Weber, que cubre el lanzamiento en bret.dk, apunta como hipótesis propia que la causa está en el ancho de banda. Según su teoría, mover 1200 x 1920 píxeles por DSI necesita los conectores de cuatro líneas que solo trae la Raspberry Pi 5, frente a las dos líneas de las placas anteriores. Es una explicación razonable, aunque de momento sin confirmación oficial por parte de Raspberry Pi.
Sea cual sea el motivo técnico, el resultado práctico es el mismo: las Raspberry Pi 1, 2, 3 y 4 no arrancan esta pantalla, y tampoco lo hace la Raspberry Pi Zero, que ni siquiera cuenta con conector DSI. El soporte queda limitado a la Raspberry Pi 5 y a los Compute Module con una IO Board adecuada.
Precio y disponibilidad en España
El precio oficial es de 80 dólares, unos 77 libras en el Reino Unido según Raspberry Pi. En Europa, Kubii ya la tiene a la venta por 90 euros con impuestos incluidos, algo por encima del cambio directo por los costes de importación y distribución habituales en estos lanzamientos.
Raspberry Pi se ha comprometido también a mantenerla en producción al menos hasta enero de 2030, igual que el resto de la familia Touch Display 2.
Para qué proyectos tiene sentido
Una pantalla de 10 pulgadas cambia bastante lo que se puede mostrar en ella. Un panel de control doméstico, un cuadro de mandos para domótica o una terminal de autoservicio ganan mucho con más espacio. Eso sí, los botones pueden ser de tamaño razonable, algo que las variantes de 5″ y 7″ no permiten con la misma comodidad.
El límite real está en la compatibilidad. Si el proyecto ya usa una Raspberry Pi 4 o anterior, esta pantalla no es una opción, así que habrá que quedarse con las variantes pequeñas o mirar hacia un monitor HDMI convencional. Para un proyecto nuevo basado en Pi 5, en cambio, la integración es mucho más sencilla que la de cualquier pantalla genérica con controladores de terceros.
Llevo años recomendando la Touch Display 2 de 7″ para proyectos de panel de control, pero siempre con la sensación de que se quedaba corta para interfaces con varias zonas de información. Esta versión de 10″ resuelve justo ese problema, aunque a costa de dejar fuera a cualquiera que no tenga ya una Raspberry Pi 5.
Más información en la página oficial del producto y en el listado de Kubii para quien quiera comprarla ya en Europa. El análisis detallado de bret.dk añade además la comparativa completa de especificaciones frente al modelo de 7″.




