Valve por fin ha puesto precio y fecha a su consola de salón. La Steam Machine llega el 30 de junio de 2026 desde 1.039 €, un número muy por encima de lo que muchos esperaban. Buena parte de la culpa la tiene el RAMageddon, la crisis de memoria que también ha encarecido las Raspberry Pi. Con esos precios sobre la mesa he repetido con mi obsesión de comparar novedades: Steam Machine vs Raspberry Pi, ¿se puede montar algo equivalente partiendo de una Pi 5 y una tarjeta gráfica externa (eGPU)? El trabajo de Jeff Geerling lleva años apuntando en esa dirección, así que vamos a verlo con datos.
Steam Machine vs Raspberry Pi: de qué va esta comparación
La idea no es decir que una Pi sustituye a la Steam Machine. Son cosas distintas y conviene dejarlo claro desde el principio. La consola de Valve es un PC x86 completo y optimizado; la Pi es una SBC ARM pensada para otras cosas. Sin embargo, ambas pueden compartir un componente clave: una GPU AMD de arquitectura RDNA 3 con 8 GB de memoria gráfica. Para que la comparación tenga sentido vamos a coger la tarjeta gráfica más parecida a la de la Steam Machine, considerar que se conecta a una Pi 5 mediante PCIe y ver hasta dónde llega el montaje, con el handicap de que todo corre sobre ARM64.
Qué lleva dentro la Steam Machine
La Steam Machine es un cubo de unos 16 cm pensado para ponerlo junto al televisor y que arranca directo en modo consola de juegos. Por dentro monta un chip semi-custom de AMD. La CPU usa arquitectura Zen 4 con seis núcleos y doce hilos, a una frecuencia máxima de 4,8 GHz. La parte gráfica es una GPU RDNA 3 con 28 unidades de cómputo y un consumo de hasta 110 W, en la liga de una Radeon RX 7600 de escritorio. La acompañan 16 GB de DDR5 y 8 GB de memoria gráfica GDDR6 dedicada.
El sistema apunta a 4K a 60 fps, pero llega ahí con FSR, el escalado por software de AMD que renderiza a menor resolución y reconstruye la imagen. En la práctica, los propios ingenieros de Valve admiten que 1440p es su punto óptimo. Si veis el vídeo de Linus Tech Tips que enlazo al final del artículo en sus pruebas la Steam Machine está siempre bastante lejos de esos 60fps a 4K. El almacenamiento es un NVMe de 512 GB o 2 TB, y de fábrica corre SteamOS 3, aunque admite Windows 11. Además, tanto la RAM como el SSD son reemplazables por el usuario.

Especificaciones de la Steam Machine
- CPU: AMD Zen 4 semi-custom, 6 núcleos / 12 hilos, hasta 4,8 GHz
- GPU: RDNA 3 semi-custom, 28 unidades de cómputo, pico de 2,45 GHz, 110 W
- RAM: 16 GB DDR5
- Memoria gráfica: 8 GB GDDR6
- Almacenamiento: 512 GB o 2 TB NVMe M.2 (2230/2280, reemplazable) + ranura microSD
- Resolución objetivo: 4K@60 con FSR; nativo cómodo en 1080p y 1440p
- Sistema operativo: SteamOS 3 (Linux); admite Windows 11
- Tamaño: cubo de aproximadamente 152 × 162 × 156 mm
- Precio: desde 1.039 € (512 GB) / desde 1.359 € (2 TB); con mando, 1.108 € y 1.428 €
- Más información: Página oficial de la Steam Machine
Jeff Geerling y las GPU externas en la Raspberry Pi
La parte interesante de todo esto es que conectar una tarjeta gráfica de PC a una Pi ya no es teoría. Jeff Geerling lleva desde 2020 documentando el proceso, y conviene repasarlo porque explica qué se puede esperar hoy. Su recorrido empezó con el Compute Module 4, la primera placa con un conector PCIe accesible sin soldar ni hacer barbaridades para tener acceso a él.

Del Compute Module 4 a la Pi 5
En aquel CM4 había dos problemas. Por un lado, el bus se quedaba en PCIe Gen 2, lo que limitaba el uso a tareas de cómputo en la GPU. Por otro, y más grave, el SoC BCM2711 tenía «cosas raras» en el bus que provocaban cuelgues con direcciones de memoria de 64 bits. La Pi 5 sin embargo, fue un cambio a mejor. Su BCM2712 corrige esos fallos y expone un conector PCIe que, además, admite Gen 3 aunque de forma no oficial. Con eso, Geerling consiguió mover una AMD RX 460 y jugar a SuperTuxKart y Doom 3 en 4K. Sin la tarjeta externa, la Pi 5 apenas daba 20 fps a 1080p en esos mismos títulos.
El parche de 15 líneas
El verdadero salto vino del software. Tras mucho trabajo de la comunidad, el driver amdgpu del kernel de Linux acabó funcionando de forma estable con las series RX 400, 500, 6000 y 7000, junto con soporte de Vulkan. Buena parte de los fallos eran simplemente código que asumía una arquitectura x86. En noviembre de 2025, Geerling publicó cómo arrancar casi cualquier GPU AMD moderna en una Pi 5, CM5 o Pi 500+ con un parche de quince líneas, sin recompilar el kernel entero. Eso sí, AMD sigue sin dar soporte a ARM en su framework ROCm, así que para cómputo se usa Vulkan en su lugar.
Montar el equivalente pieza a pieza
Con esa base, el montaje deja de ser un invento. La meta es replicar el corazón gráfico de la Steam Machine, así que se necesita la GPU adecuada y la forma de conectarla a la Raspberry Pi 5. Geerling ya tiene un montaje de referencia documentado, y a partir de él podemos ajustar las piezas para acercarnos a la consola de Valve.
La GPU: AMD Radeon RX 7600
La Steam Machine usa una RDNA 3 de 28 unidades con 8 GB de GDDR6. La tarjeta de tienda más parecida, y que además Geerling tiene confirmada funcionando con amdgpu, es la AMD Radeon RX 7600. Comparte arquitectura RDNA 3, lleva 32 unidades de cómputo y los mismos 8 GB de GDDR6. En España ronda los 315 €, por ejemplo una Sapphire Pulse, con un consumo de unos 165 W. Es una tarjeta PCIe 4.0 x8, pero conectada a la Pi tendrá que conformarse con una sola vía Gen 3. Precisamente, el problema que veremos después.
Conexión y alimentación
Para llevar el PCIe de la Pi 5 hasta la tarjeta hace falta una cadena de adaptadores. En el montaje de Geerling, un HAT Pineboards HatDrive! lleva el conector plano de la Pi a un puerto M.2 (unos 23 €). De ahí, un dock M.2 a OCuLink con su cable saca la señal hacia un soporte externo donde se coloca la gráfica (en torno a 75 $ el conjunto). Por último, la tarjeta necesita su propia alimentación, porque el conector de la Pi solo entrega 5 W. Eso obliga a sumar una fuente ATX o SFX, que en el equipo de Geerling era una Lian-Li de 750 W por unos 130 €. También conviene tener un disco NVMe para el sistema y la fuente oficial de 27 W de la Pi.
El handicap de ARM64
Aquí es donde la comparación en parte se acaba. El conector PCIe de la Pi 5 ofrece una única vía, x1, a 8 GT/s en Gen 3. Una RX 7600 espera ocho vías, así que el ancho de banda se convierte en el primer cuello de botella. Además, la CPU de la Pi —un Cortex-A76 a 2,4 GHz— se queda muy por detrás del Zen 4 de la consola. El resultado es que bajar la resolución apenas ayuda, porque entonces manda la CPU.
Las cifras lo dejan claro. Probando AAA modernos como Doom Eternal o Crysis Remastered, Geerling obtiene 10-15 fps en 4K con trazado de rayos, y 15-20 fps en 4K sin él. Solo por debajo de 720p la CPU y con una sola vía dejan de estorbar tanto. Por otro lado, SteamOS no corre en ARM, así que el montaje usaría Raspberry Pi OS u otro Linux con el parche amdgpu. Para juegos de Windows habría que recurrir a capas de traducción x86, con todo lo que eso implica. En cambio, la Steam Machine arranca y juega sin tocar nada.
Tabla comparativa: Steam Machine vs Raspberry Pi 5 con eGPU
Esta es la foto enfrentada de las tres opciones. Las dos variantes de la Steam Machine se diferencian solo en almacenamiento y precio. La columna de la Pi recoge el montaje con la RX 7600 externa.
| Característica | Steam Machine 512 GB | Steam Machine 2 TB | Raspberry Pi 5 + RX 7600 |
|---|---|---|---|
| CPU | Zen 4, 6 núcleos / 12 hilos, 4,8 GHz | Zen 4, 6 núcleos / 12 hilos, 4,8 GHz | BCM2712 Cortex-A76, 4 núcleos, 2,4 GHz |
| Arquitectura | x86-64 | x86-64 | ARM64 (ARMv8) |
| GPU | RDNA 3 semi-custom, 28 CU | RDNA 3 semi-custom, 28 CU | Radeon RX 7600 (RDNA 3, 32 CU), externa |
| Memoria gráfica | 8 GB GDDR6 | 8 GB GDDR6 | 8 GB GDDR6 (en la tarjeta) |
| RAM | 16 GB DDR5 | 16 GB DDR5 | 16 GB LPDDR4X |
| Almacenamiento | 512 GB NVMe | 2 TB NVMe | NVMe a elegir (512 GB / 2 TB) |
| Bus de la GPU | Interno | Interno | PCIe Gen 3 x1 (una sola vía) |
| Sistema operativo | SteamOS 3 | SteamOS 3 | Raspberry Pi OS / Linux con parche amdgpu |
| Rendimiento en 4K (AAA) | 4K@60 con FSR | 4K@60 con FSR | 10-20 fps medidos por Geerling |
| Listo para usar | Sí | Sí | No (parcheo de kernel y driver) |
| Formato | Cubo de ~16 cm | Cubo de ~16 cm | Pi + torre de GPU + fuente aparte |
| Precio | Desde 1.039 € | Desde 1.359 € | ~910 € (512 GB) / ~1.040 € (2 TB), DIY |
Precios: lo que cuesta cada opción
Con los precios reales sobre la mesa, el ahorro del montaje casero se reduce. La pieza que lo cambia todo es la Pi 5 de 16 GB: el RAMageddon la ha disparado y hoy ronda los 317 € en Kubii y los 324 € en Tiendatec, IVA incluido. A eso se suma la RX 7600 (315 €, una Sapphire Pulse), el HAT (unos 23 €), el dock OCuLink con su cable (unos 70 €), la fuente para la gráfica (unos 100 €) y un NVMe de 512 GB en formato 2280 (80 €). Así, el total se va a unos 910 €. Y todo esto sin una caja presentable para tener en el salón de casa.
La versión equivalente a la de 2 TB sube hasta los 1.040 €, casi lo mismo que cuesta la Steam Machine de 512 GB. El NVMe de 2 TB en formato 2280 se va a unos 215 €, golpeado también por la escasez de memoria. Frente a esos 1.039 € de Valve, el montaje de 512 GB ahorra apenas 130 €. Y ese margen se paga caro. Además, hay que parchear el kernel, lidiar con juegos inestables y acabar con un equipo de tres piezas y una fuente ATX al aire. Por LPDDR4X y una sola vía PCIe no se compara con el rendimiento de un Zen 4 con su gráfica integrada. Si lo que buscas es jugar el viernes por la noche, las cuentas no salen.

La opción más razonable: un PC x86 a medida
Linus Tech Tips ha explorado un camino similar y montó un PC x86 para superar a la Steam Machine por un gasto parecido en vez de replicar especificaciones a menos coste. Su conclusión fue clara: se puede, y sin demasiada complicación. Pierdes la comodidad de consola, pero ganas un equipo totalmente ampliable y más potente.
La lista es la de un PC de gama media de 2026. Lleva un Ryzen 5 7500F (unos 130 €) y una placa ASUS TUF B850M-E. Se completa con 16 GB de DDR5, un NVMe de 512 GB, caja, disipador y una fuente de 650 W. La pieza clave es la gráfica: una Sapphire Pulse RX 9060 XT de 16 GB (unos 450 €). Con todo, el conjunto ronda los 1.040 €, casi idéntico al precio de la Steam Machine de 512 GB.
La diferencia con el montaje de la Pi es enorme. Esa RX 9060 XT es RDNA 4 y, según las comparativas, llega a ser hasta un 61 % más rápida que la RX 7600. Además, corre a pleno rendimiento del PCIe, arranca SteamOS o Windows sin parches y se amplía pieza a pieza. Por un dinero similar al de la propuesta con la Raspberry Pi, el PC x86 la supera con holgura.
La Steam Machine, un PC x86 a medida y un montaje con Raspberry Pi 5 resuelven cosas distintas. Si quieres una consola de salón que funcione sin pelearte con nada, la de Valve cumple y el precio, por alto que sea, compra esa comodidad. Si buscas rendimiento por tu dinero, el PC x86 la supera por el mismo precio. El equipo con RX 7600 y eGPU es otra película: un proyecto para trastear, aprender de PCIe y drivers, y exprimir una Pi 5 hasta donde la única vía del bus y el tipo de procesador ARM64 dejan. Como sustituto de la Steam Machine no lo es, pero sí me ha servido para dejar constancia de que en el fondo la Steam Machine no es tan cara.
Enlaces y fuentes
Para profundizar, lo mejor es ir a las fuentes primarias. El recorrido completo de Jeff Geerling está en sus artículos sobre usar una GPU externa en la Pi 5 para jugar en 4K, el Radeon Pro W7700 funcionando en la Pi, las LLM aceleradas por eGPU y el parche de 15 líneas en la Pi 500. La página oficial de la Steam Machine recoge precios y configuraciones. Y el PC x86 que montó Linus Tech Tips para batirla está en su vídeo con la lista de piezas.
En el blog tienes contexto cercano: el análisis de la Raspberry Pi 5 y su conector PCIe, el selector interactivo con precios actualizados y, para la parte de juego retro que sí mueve la Pi sin ayuda, la guía de Recalbox en Raspberry Pi.







