Compute Module es el formato de Raspberry Pi diseñado para aplicaciones industriales y embebidas. A diferencia de los modelos estándar, un Compute Module concentra únicamente el núcleo de computación —procesador, RAM y, en la mayoría de versiones, memoria eMMC— en una placa compacta sin conectores de usuario finales.
Para funcionar necesita montarse sobre una carrier board o placa base diseñada a medida, que es quien proporciona los puertos HDMI, USB, Ethernet, alimentación y cualquier otra interfaz que requiera el producto final.
El concepto apareció por primera vez en 2014 con el Compute Module 1, basado en el BCM2835 del modelo original, y con un factor de forma idéntico al de un módulo de memoria SO-DIMM DDR2. Le siguieron el CM3 y CM3+ con el procesador de la
Raspberry Pi 3, y el CM4, que en 2020 abandonó el factor de forma SO-DIMM por un conector de alta densidad propio de dos filas. El Compute Module 5 (2024) mantiene ese mismo conector y lleva el BCM2712 de la Raspberry Pi 5, incorporando por primera vez USB 3.0 y PCIe Gen 3.
Este formato es la elección habitual cuando el producto final requiere un diseño de PCB propio, una carcasa sin espacio para una placa estándar, o una producción en serie donde importa la certificación industrial y la garantía de suministro a largo plazo.
Raspberry Pi garantiza disponibilidad mínima de al menos diez años en todos sus Compute Module. El Smart Display Module
basado en CM5 es un ejemplo reciente de producto comercial construido sobre este formato.



