Cuando salió la Raspberry Pi 5 en octubre de 2023, todo el mundo miró al BCM2712. El nuevo procesador Cortex-A76, el salto generacional frente al A72 de la Pi 4, la llegada del PCIe nativo al conector FPC. Era lo que vendía la placa. Sin embargo, había otro chip en la misma placa que merecía atención propia: el RP1. Era el primero diseñado completamente en casa por Raspberry Pi para un producto principal, y durante meses buena parte de sus entrañas permanecieron sin documentar. Eso ya ha cambiado, al menos parcialmente.
El datasheet del RP1 está disponible en el nuevo portal oficial de documentación de Raspberry Pi, y merece una lectura si te interesan estos temas de electrónica.

El PIP: dónde vive ahora la documentación oficial de Raspberry Pi
Antes de entrar en el chip en sí, conviene saber dónde encontrar los documentos. Durante años, el sitio de referencia fue datasheets.raspberrypi.com: una lista plana con todos los PDF organizados por producto. Cumplía su función, pero era difícil de mantener y no escalaba bien. A partir de 2024, Raspberry Pi migró toda esa documentación al PIP, que son las siglas de Product Information Portal.
La dirección web es pip.raspberrypi.com. El portal organiza los documentos por categorías de producto: hay secciones para la Raspberry Pi 5, para los distintos Compute Module, para la familia Pico y para componentes individuales como el propio RP1. Cada documento tiene una URL permanente bajo el dominio pip-assets.raspberrypi.com.

El datasheet del RP1 está en la categoría de Raspberry Pi 5 y se puede descargar directamente desde esta URL. También funciona el enlace clásico de datasheets.raspberrypi.com, que redirige al nuevo sistema. En un hilo reciente del foro oficial (abril de 2026), el equipo de Raspberry Pi confirmó que están trabajando en mejorar la navegación del PIP. Por ahora no es tan cómodo como la lista antigua para mantener copias locales, pero es la fuente de referencia.
RP1: siete años de desarrollo y 15 millones de dólares
El RP1 no es un proyecto reciente. El desarrollo empezó en 2016 y terminó en la Raspberry Pi 5 de 2023. Eso son siete años. Eben Upton lo describió como el proyecto más largo, más complejo y más caro que había abordado la empresa hasta ese momento: unos 15 millones de dólares solo en el chip, dentro de un presupuesto total de desarrollo de la Pi 5 de alrededor de 25 millones.
Técnicamente, el RP1 está fabricada en una pastilla de silicio de 20 mm² fabricado con el proceso TSMC 40LP. Se presenta en un encapsulado BGA de aproximadamente 12×12 mm con separación entre pines de 0,65 mm. Se conecta al BCM2712 mediante un enlace PCIe 2.0 x4. En la placa ocupa el papel de controlador de E/S externo, lo que en idioma de placas base se llama southbridge: el chip que gestiona los periféricos para no sobrecargar la CPU principal.
Es, además, el primer circuito integrado de propósito específico —un ASIC— que Raspberry Pi diseñó para una placa de uso general. El RP2040, el microcontrolador de la Pico, llegó antes al mercado, pero el diseño del RP1 había empezado mucho antes. De hecho, cuando se anunció la Pico en 2021, la versión larga de la historia ya era que el RP2040 era el subproducto de un proyecto mayor. Ese proyecto era este.
El problema que el RP1 vino a resolver
Para entender por qué el RP1 importa, hay que retroceder hasta las primeras Raspberry Pi. El cuello de botella de la Raspberry Pi era un problema del que hablamos aquí ya en 2016, y que existía desde el primer modelo: todos los puertos USB y el propio puerto Ethernet compartían el mismo bus a través de un único chip, el SMSC LAN9514. No era un puerto Ethernet de verdad, sino una conversión USB-a-Ethernet. El resultado era que cuatro puertos USB y la red pasaban todos por el mismo embudo, compitiendo por el mismo ancho de banda.
En la Raspberry Pi 4 se intentó corregir esto con un chip VL805, un controlador USB 3.0 de VIA Labs que fue durante años el chip de E/S de referencia en la plataforma. Era mejor, pero seguía siendo un chip de terceros. Su historia no fue tranquila: el firmware inicial del VL805 generaba tanto calor que el primer intento de actualización para reducir el consumo hundía el rendimiento USB 3.0 a velocidades ridículas y nunca se distribuyó de forma oficial. Hubo que esperar a una segunda versión del firmware para tener a la vez ahorro energético y rendimiento completo. Una mejora parcial, gestionada desde fuera.
El RP1 es la solución definitiva a esa historia. Por primera vez, Raspberry Pi controla completamente el chip que gestiona todos sus periféricos: el diseño, el firmware, la documentación y las futuras actualizaciones están en manos de la misma empresa que hace la placa.
Qué controla el RP1
La pregunta más práctica al leer el datasheet es: ¿de qué se encarga exactamente este chip? La respuesta cubre casi todo lo que ves físicamente en la placa de la Pi 5, salvo la CPU y la RAM.
El RP1 gestiona el conector de GPIO de 40 pines, con todas las funciones asociadas: SPI, I2C, UART, PWM e I2S. También controla los dos puertos USB de la placa. Aquí hay un cambio importante respecto a generaciones anteriores: el RP1 incorpora dos controladores separados, cada uno con un puerto USB 3.0 y un puerto USB 2.0 independientes. Cada uno tiene ancho de banda propio, sin contención. Es el fin de la arquitectura de bus compartido que arrastraba la plataforma desde 2012.
Además de USB, el RP1 maneja el controlador MAC de Gigabit Ethernet, los conectores MIPI para cámaras (CSI) y pantallas (DSI), la salida de vídeo analógico (DAC de tres canales para compuesto, PAL/NTSC y VGA) y la salida de audio por modulación de ancho de pulso en modo delta-sigma. Por eso la Raspberry Pi 5 no tiene jack de audio de 3,5 mm: el RP1 genera audio por PWM, no por un DAC analógico convencional.
Lo que hay dentro: Cortex-M3, DMA, PLLs y ADC
Más allá de los periféricos visibles, el datasheet describe varios bloques internos que no son obvios mirando la placa.
El RP1 tiene un clúster de dos núcleos ARM Cortex-M3. No son accesibles para el usuario: están ahí para la configuración y gestión de la plataforma. Gestionan arranque, inicialización de periféricos y ciertas tareas de bajo nivel que antes correspondían a firmware del BCM2711. En el foro oficial ya hay hilos de gente que intenta acceder a ellos por las malas, sin demasiado éxito todavía.
También hay un controlador DMA de ocho canales, 64 kB de SRAM compartida accesible tanto desde el procesador principal como desde los maestros del bus del RP1, y generadores de base de tiempo configurables para cadenciar eventos DMA o eliminar rebotes en señales de GPIO.

En cuanto a relojes, el RP1 integra tres PLLs: dos fraccionarios para generar relojes de vídeo y audio independientes, y uno entero para los relojes de sistema. Por eso puede gestionar vídeo y audio a frecuencias distintas sin interferirse. Y hay un convertidor analógico-digital de cinco entradas con resolución de 12 bits (9,5 bits efectivos) y velocidad de 500 kSPS. Cuatro entradas son externas y una mide temperatura interna.
Por último, hay un bloque PIO con cuatro máquinas de estado. Es idéntico al PIO del RP2040 salvo que la profundidad del FIFO se ha duplicado a 8 posiciones. Sin embargo, de momento ese bloque no es directamente programable por el usuario: solo el firmware de los Cortex-M3 puede configurarlo. Según un comentario de Luke Wren en el foro oficial, el software de Linux puede escribir en los FIFOs, pero no puede configurar el PIO directamente.
La latencia del enlace PCIe y sus consecuencias
Separar los periféricos en un chip externo tiene un coste. El enlace PCIe que une el RP1 con el BCM2712 introduce una latencia típica de 1 microsegundo. El datasheet lo advierte sin rodeos: puede ser un problema para aplicaciones que necesiten respuestas rápidas a cambios de estado en un pin, o para protocolos implementados por software (bit-banging) que dependan de tiempos precisos.
En la práctica, para el uso habitual de la Pi esto no importa. Pero si alguien intenta implementar protocolos de temporización crítica en los pines de GPIO con la Pi 5, esa latencia es real. Con la Pi 4 la situación era diferente porque los periféricos estaban integrados en el BCM2711. Es una de las pocas desventajas reales del diseño.
Documentación parcial: lo que aún falta
El datasheet es largo, pero incompleto por decisión propia. Eben Upton fue directo en el anuncio de octubre de 2023: el objetivo del documento no es explicar todo sobre el microchip, sino ayudar a quienes implementan drivers para la Raspberry Pi 5. La documentación del RP1 no es como la del RP2040, donde está prácticamente todo.
Lo que falta no es por descuido. Hay bloques del chip que Raspberry Pi todavía no ha documentado públicamente, y el propio Upton dejó caer que hay características del RP1 que podrían exponerse más adelante, tanto en software como en documentación adicional. Por ahora, el datasheet cubre lo necesario para desarrollar drivers de sistema operativo y aprovechar las funciones disponibles en la Pi 5. Para ir más allá, toca esperar.
El SBC más vendido del mundo tiene, por primera vez, un chip de E/S diseñado en casa. Y ese chip tiene más dentro de lo que sugiere el producto final. El PIP es el lugar donde seguirá apareciendo la documentación conforme Raspberry Pi vaya publicándola.

Se lleva tiempo esperando que Raspberry Pi documente bien el RP1. La situación ha mejorado, y pip.raspberrypi.com es un paso en la dirección correcta. Pero el datasheet sigue siendo una versión de trabajo, y hay partes del chip que oficialmente no existen todavía. Es probable que nunca liberen esa info.
Dónde encontrar la documentación
Resumiendo: el datasheet del RP1 en el PIP está en la categoría de Raspberry Pi 5: RP1 Peripherals (PDF). La documentación general del RP1 como controlador de E/S está también en la página oficial de documentación de Raspberry Pi en la sección I/O controllers. Y si quieres explorar el resto del catálogo de datasheets, la entrada principal es pip.raspberrypi.com.




