El 21 de mayo de 2026, entre las tres y las cinco de la tarde hora de Londres, tres de los máximos responsables de Raspberry Pi respondieron preguntas en el subreddit r/engineering: Eben Upton (CEO), James Adams (CTO de Hardware Engineering) y Gordon Hollingworth (CTO de Software Engineering). El foco declarado era el uso industrial e integrado, pero las preguntas llegaron de todos lados. Un AMA —Ask Me Anything, sesión abierta sin guion— con los tres a la vez no es algo habitual. Por eso vale la pena repasar lo más relevante.
La Raspberry Pi 6 no llegará antes de 2028
Era la pregunta más esperada. Eben Upton respondió con precisión histórica: la cadencia entre generaciones principales es de 4 a 4,5 años, así que «no antes de principios de 2028». La Raspberry Pi 5 llegó en septiembre de 2023, de modo que el calendario cuadra. Además, Eben apuntó que la Pi 5 «tiene mucho recorrido como plataforma» y podría seguir siendo la insignia más tiempo del previsto.
Sobre qué traerá la Raspberry Pi 6, el mensaje fue claro y contenido: «cambios cuantitativos, no cualitativos». Más velocidad de CPU, más velocidad de entrada/salida y más ancho de banda de memoria. Sin ranura M.2 integrada ni nuevas funciones de conectividad. Y, pese al auge de la inteligencia artificial, sin NPU —procesador neuronal específico— en el silicio. «Soy un firme defensor de la CPU como plataforma para el cómputo de IA», dijo Eben.
El contexto de fondo es la escasez global de DRAM —la memoria dinámica de alta densidad que forma la RAM de las placas—. Cuando le preguntaron si el mercado se estabilizará, Eben fue cauto: espera precios elevados durante otros cuatro o cinco trimestres, con nueva capacidad de fabricación llegando en 2028. No tiene sentido lanzar hoy una placa que costaría el doble que la Pi 5. Si quieres contexto sobre cómo esa escalada de precios ha afectado ya a la gama actual, lo tenemos comentado en el blog.
La Pi Zero 2 W escasea, y la Pi Zero 3 depende de la DRAM
La Raspberry Pi Zero 2 W es ahora mismo «el único producto genuinamente en escasez», según Eben. El problema está en el sustrato: el material base del encapsulado que apila la RAM directamente sobre el chip. La demanda disparada de chips de inteligencia artificial está acaparando esa capacidad de producción. Sin embargo, Raspberry Pi ha cualificado ya a un nuevo proveedor de sustratos y espera que la situación mejore en la segunda mitad de 2026.

En cuanto a una posible Zero 3, la respuesta fue honesta: factible, pero con dos frenos concretos. El primero es técnico: una Zero más moderna necesitaría abandonar el PCB de una sola cara, algo a lo que Eben reconoció tenerle «bastante cariño». El segundo es económico: la LPDDR4 es demasiado cara para mantener los 15 dólares de la gama Zero. La Zero y la Zero 2 aguantan ese precio porque usan LPDDR2 antigua, de la que Raspberry Pi tiene un gran stock acumulado. Una Zero 3 hoy tendría «un precio poco característico de la gama Zero». Probablemente habrá que esperar a que los precios de la DRAM se normalicen, lo que Eben tampoco espera antes de 2028.
En 2025, los microcontroladores superaron a las SBC
Un dato que no estaba en ningún informe oficial llegó de pasada: en 2025, Raspberry Pi vendió más microcontroladores —RP2040 y RP2350— que placas SBC. «Fue el año del cruce», confirmó Eben. Además, espera que en los próximos cinco años la diferencia en volumen se amplíe todavía más. Es un cambio de relato importante: la empresa nació vendiendo pequeños ordenadores, y ahora el negocio de los microcontroladores pesa más en unidades.
Eben también explicó el éxito de los chips propios con una frase que define bien el enfoque del equipo: son «la elección del entendido». Los diseñaron personas que realmente usan microcontroladores, no equipos de marketing de semiconductores que nunca han escrito una línea de código embebido. Si no conoces la diferencia entre la gama Pi y la gama Pico, el artículo sobre la Raspberry Pi Pico lo explica bien.
El RP2350 y lo que aprendieron con él
James Adams reconoció algo poco habitual: el RP2350 fue más difícil de lo esperado. En el RP2040 dejaron fuera deliberadamente los estados de bajo consumo y cualquier tipo de seguridad. Añadirlos en el RP2350 fue un reto y «llevó mucho más tiempo del previsto». El chip incluye núcleos ARM Cortex-M33, pero también ofrece núcleos RISC-V opcionales. Esta arquitectura de código abierto, cuya implementación en el RP2350 recibe el nombre de Hazard3, añadió complejidad al modelo de seguridad.
Adams también mencionó que trabajan en un prototipo de núcleos en modo lockstep. Esta ejecución paralela detecta fallos y mejora la resiliencia ante ataques de manipulación de hardware. La intención es incluirlo en cualquier futuro microcontrolador de doble núcleo.

USB-C en los Pico: precio, espacio y una directiva europea
James Adams fue directo sobre el conector de los Pico: «Algún día adoptaremos USB-C, seguro, pero un conector USB-C de buena calidad sigue siendo bastante más caro —y ligeramente más grande— que el micro USB». Sin fecha prevista. Además, en el propio hilo alguien señaló que la Directiva de Cargador Común de la UE (2022/2380) ya obliga al USB-C en los dispositivos electrónicos portátiles vendidos en Europa. Adams no respondió directamente a eso, pero la pregunta queda sin cerrar: si los Pico caen bajo esa normativa, la transición podría ser inevitable antes de lo que el precio sugiere.
El 95% del tiempo de software, dedicado al soporte
Gordon Hollingworth dejó una declaración que resume bien la apuesta de Raspberry Pi: «Vamos a continuar dedicando el 95% del tiempo de ingeniería de software a dar soporte y desarrollar las bibliotecas, drivers, kernels y sistemas operativos para todos». No a nuevas funciones llamativas, sino a que lo que ya existe funcione mejor en más dispositivos. También anunció que Raspberry Pi Connect —la plataforma de acceso remoto a las Pi— crecerá para gestionar también los Pico.
Gordon dejó además un detalle técnico casi de pasada: trabajan en meter su driver de WiFi en la pila Zephyr. Zephyr es un sistema operativo en tiempo real para microcontroladores. Su driver, según Gordon, es diez veces más rápido que el que figura en el repositorio oficial.
El AMA también tuvo espacio para las aplicaciones industriales. James Adams reveló un caso llamativo: el aeropuerto de Heathrow está reemplazando todas sus pantallas de información de vuelos por nuevas pantallas con un Raspberry Pi Compute Module integrado. Por otro lado, Eben apuntó que la empresa está cada vez más interesada en los sistemas híbridos: Linux con entrada/salida determinista de microcontrolador. La Raspberry Pi 5 ya apunta en esa dirección gracias a los núcleos Cortex-M3 y el PIO dentro del RP1.
Dos horas de preguntas abiertas dicen más que un año de notas de prensa. La Raspberry Pi 6 llegará cuando toque, la Pi Zero 3 depende de la DRAM, los microcontroladores ya ganan en volumen y el software sigue siendo la razón por la que Raspberry Pi funciona donde otros fallan.
El hilo original está en r/engineering en Reddit. Jeff Geerling también publicó un resumen en su canal de YouTube.




