Formato de fichero de configuración legible por personas, basado en indentación y pares clave-valor, con muy poca puntuación. Su nombre es un acrónimo recursivo de «YAML Ain’t Markup Language«. Se usa mucho en herramientas de automatización y contenedores: Docker Compose, Ansible o los workflows de GitHub Actions guardan su configuración en ficheros .yaml o .yml. Frente a JSON, admite comentarios y resulta más cómodo de escribir a mano, aunque es más sensible a errores de indentación. Frente a TOML, encaja mejor con estructuras anidadas complejas, a costa de una sintaxis algo más ambigua.



