Empezamos con una revisión de la Raspberry Pi en 2026 intentando marcar los hitos más importantes de productos hardware oficiales que han visto la luz.
Introducción
El periodo comprendido entre finales de 2021 y la actualidad ha sido, probablemente, el más transformador en la historia de Raspberry Pi. Tras años de evolución incremental, la plataforma ha experimentado un cambio profundo motivado por varios factores, la crisis global de semiconductores, la presión del mercado industrial, el auge de la inteligencia artificial y una comunidad que ya no se conforma con proyectos puramente educativos.
Desde la última actualización del blog en octubre de 2021, Raspberry Pi ha dejado claro que su objetivo no es solo seguir vendiendo placas económicas, sino construir un ecosistema completo, coherente y sostenible, capaz de competir con soluciones mucho más cerradas y costosas.
En este artículo repasamos los productos oficiales lanzados o actualizados desde el 31 de octubre de 2021, ordenados de mayor a menor importancia, con comentarios técnicos y una opinión editorial basada en impacto real, adopción y proyección futura.
Raspberry Pi 5 el eje alrededor del cual gira todo
La Raspberry Pi 5 no es simplemente “una Raspberry Pi más potente”. Es, en muchos sentidos, una redefinición del concepto. Con esta placa, la fundación abandona definitivamente la idea de que todo debe girar en torno al precio mínimo y adopta una visión más madura ofrecer una plataforma base sólida, extensible y preparada para crecer.
La introducción de PCIe, un subsistema de entrada/salida completamente revisado, mejoras sustanciales en CPU y GPU, y una nueva filosofía de alimentación y refrigeración convierten a la Pi 5 en lo que siempre debió ser y no fue posible antes.
No es casualidad que la mayoría de productos posteriores —AI HAT, SSD, pantallas, cámaras— estén diseñados pensando específicamente en esta placa y en la ventaja que supone tener el puerto PCIe accesible y no como en la Raspberry Pi 4 que había que ser un máquina del soldador para poder intentar algo por ese camino.
Es el producto más importante de todo el periodo analizado. Sin la Raspberry Pi 5, el resto de lanzamientos pierde gran parte de su sentido.
Compute Module 5 la pieza clave para el mundo industrial
Aunque no genera titulares ni entusiasmo masivo en redes sociales, los Compute Module son unos de los productos más estratégicos lanzados por Raspberry Pi. Podría decirse que son realmente las vacas lecheras de su negocio.
Este módulo está claramente orientado a fabricantes, integradores y proyectos industriales. Ese tipo de clientes busca la estabilidad, la disponibilidad a largo plazo y la consistencia del hardware por encima de la novedad.
El CM5 refuerza la credibilidad de Raspberry Pi como proveedor serio en entornos profesionales. Creo que es algo que ya se venía construyendo desde generaciones anteriores, pero que aquí alcanza un nuevo nivel.
Poco visible, pero absolutamente crítico para el futuro del ecosistema fuera del ámbito doméstico.
Raspberry Pi 500 y 500+ el ordenador completo regresa
Con la Raspberry Pi 500 y, especialmente, la Raspberry Pi 500+, la fundación retoma el concepto de “ordenador completo en un solo dispositivo”, iniciado años atrás con la Raspberry Pi 400.
La diferencia es que ahora el hardware acompaña mejor a la idea. El modelo 500+ introduce almacenamiento SSD y configuraciones de memoria elevadas, lo que permite un uso más fluido como equipo de escritorio ligero.
No pretende competir con un PC convencional, pero sí cubrir un nicho muy concreto, educación avanzada, entornos controlados y usuarios que buscan simplicidad.
Un producto de nicho bien definido. No revolucionario, pero coherente.
Inteligencia artificial AI HAT, AI HAT+ y aceleradores oficiales
La llegada de aceleradores de IA oficiales marca un punto de inflexión. Durante años, la comunidad ha recurrido a soluciones de terceros con distintos grados de éxito. Ahora, Raspberry Pi ofrece una vía oficial, documentada y soportada.
Los módulos AI HAT y AI HAT+ permiten ejecutar inferencias de visión artificial y otros modelos de forma eficiente, sin saturar la CPU principal. Esto abre la puerta a aplicaciones más serias en automatización, análisis de vídeo y edge computing.
Podríamos decir que llegan tarde, pero llegan bien. Y eso es lo importante.
Cámaras, pantallas y almacenamiento cerrando el ecosistema
Las nuevas cámaras oficiales, las pantallas táctiles actualizadas y el ecosistema de almacenamiento PCIe no son productos aislados. Son piezas necesarias para construir una plataforma completa.
Las cámaras evolucionan hacia la visión artificial, las pantallas hacia soluciones más integradas, y el almacenamiento NVMe elimina uno de los cuellos de botella históricos de Raspberry Pi.
Resumiendo el camino de la Raspberry Pi en 2026
Desde 2021, Raspberry Pi ha dejado de ser solo una placa barata para aprender. Se ha convertido en una plataforma tecnológica madura, con sus ventajas y también con mayores exigencias técnicas y económicas a la hora de hacerse con una de ellas. Probablemente, este sea hoy en día su mayor inconveniente, que se ha puesto a un precio en el que hay muchas opciones con equipos baratos con procesadores tipo x86 de intel o AMD y que aunque no sean tan eficientes como uno ARM al final pueden resolver una necesidad. Si ya lo comparamos con productos en el mercado de segunda mano ya incluso hay alguno Mac Mini antiguos que pueden estar en precio.
No es una mala evolución. Es, simplemente, el siguiente paso lógico.



