HAT son las siglas de Hardware Attached on Top, el estándar oficial de la Fundación Raspberry Pi para placas de expansión que se conectan al conector GPIO de 40 pines.
Una placa HAT no es simplemente cualquier accesorio que encaje físicamente en el GPIO: para llamarse HAT debe cumplir una especificación concreta. Incluye una pequeña EEPROM que el sistema operativo lee al arrancar para identificar la placa e inicializar automáticamente los drivers necesarios, sin intervención manual. También debe respetar unas dimensiones físicas concretas que coinciden con la huella de la Raspberry Pi, y los agujeros de montaje tienen que alinearse con los de la placa base.
Existe una variante del estándar llamada pHAT (partial HAT), de tamaño reducido y sin requisito de EEPROM, pensada para placas más pequeñas como la familia Zero.
El ecosistema de HATs disponibles cubre prácticamente cualquier caso de uso: pantallas táctiles, interfaces de audio de alta fidelidad, controladores de motores, módulos LoRa, HATs NVMe para SSD, placas UPS con batería, módulos GPS y muchos más.



